El Gea

La salvación de Don Quijote (IV)

Por Carolina Risso


Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando Empleo?

Energía verde

Quijote está envuelto en esta atmósfera desencantada y desencantadora y su visión se va transformando mientras descubre que sus ideales son ficción. Por eso el personaje autor, conciente de su lugar, decide tomar una decisión y dejar en el mundo del ensueño a su creación. Esa "realidad" cruel no tiene un lugar para Quijote, no puede mostrarle un lugar de pequeñez, por eso le deja la vasta región del ensueño, de la imaginación, de las ideas.

En cambio será Quijano a quien enfrente a esa realidad, un ser mundano, "real". Quijano se enfrentará así a la muerte de las caballerías. Seis horas bastan para que Quijote se quede donde estará a salvo. Aunque nadie haya notado en el momento que Quijote y Quijano tampoco eran una sola "realidad" sino dos mundo distintos.

"(...) Rogó Don Quijote que le dejasen solo, porque quería dormir un poco. Hiciéronle así, y durmió de un tirón, como dicen, más de seis horas; tanto, que pensaron el ama y la sobrina que se había de quedar en el sueño."[11]

"(...) Dadme albricias, buenos señores, de que ya yo no soy don Quijote de la Mancha, sino Alonso Quijano (...)"[12]

Entendiendo la literatura, como venimos exponiendo, como un trabajo transformativo a partir del cual surge un poder de significación, creemos que el personaje autor prefiere cuidar a Quijote y dejarlo feliz en su mundo ideal. No le mostrará un mundo que rechaza el suyo.

El personaje autor cuida su creación, su propiedad intelectual. Nadie más que él, como creador verdadero, puede salvar o dar vida al Quijote, cualquier otro que intente retomarlo será una suerte de profanador. Como bien lo aclara Peñola, la pluma:

"Para mí nació don Quijote, y yo para él; él supo obrar y yo escribir; solos los dos somos para en uno"[13]

"(...) Y no le quiera llevar, contra todos los fueros de la muerte, a Castilla la vieja; haciéndolo salir de la fuesa donde real y verdaderamente yace de largo a largo(...)"[14]


Notas:
11 Cervantes, Miguel de. 1984. El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Hispanoamérica Clásicos. Editorial Castalia.. Pág. 587.
12 Cervantes, Miguel de. 1984. El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Hispanoamérica Clásicos. Editorial Castalia. Pág. 588.
13 Cervantes, Miguel de. 1984. El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Hispanoamérica Clásicos. Editorial Castalia. Pág. 592.
14 Cervantes, Miguel de. 1984. El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Hispanoamérica Clásicos. Editorial Castalia. Pág. 593.




El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©