El Gea

Mutilaciones de Ganado en Argentina 2002 (V)
El Informe Total

Por Gustavo Fernández - MysteryPlanet / Al Filo de la Realidad

PRIMERA PARTE



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d) En contradicción con la presunta ausencia de depredadores, y en relación a la constante en la naturaleza de las partes mutiladas, cabe señalar que muchas de ellas son precisamente las habitualmente atacadas en primer término por los depredadores: orificios naturales del cuerpo (que permiten a animales de pequeño porte un rápido acceso a las partes blandas del cadáver), aunque también en numerosos episodios la ablación de masas musculares de forma límpida parece señalar una extracción inteligente y artificial de los tejidos.

e) En la totalidad de los casos investigados por las autoridades intervinientes no ha habido un adecuado peritaje criminalístico: como, sin ir más lejos, pone en evidencia la multitud de fotografías y videos periodísticos, ni se ha acordonado la escena con las típicas cintas amarillas que acostumbramos a ver perimetrando la escena de todo delito investigado por una policía científica. Aún más; nadie puede discutir el hecho de que los mismos primeros testigos podrían inadvertidamente haber borrado alguna videncia circunstancial en forma de huellas: si me encuentro caminando por el campo, absorto en mis tareas y observo un animal muerto, la primera reacción será acercarme al mismo, detenerme bien cerca de él a observar el cadáver, llamar a algún colaborador o empleado quien también se aproximará en demasía a observar, avisar entonces a terceros hasta que en algún punto de este proceso alguien sugiere buscar alrededor alguna huella... un "alrededor" que ya habrá sido hollado por nosotros mismos numerosas veces. No he podido encontrar un solo testimonio donde se manifieste de manera creíble que un animal observado muerto y presuntamente mutilado a cierta distancia, fue rodeado a distancia prudencial con algún improvisado cerco aislante, así sea de algunos voluntarios que impidiera todo otro circunstancial viandante acercarse hasta aquél en tanto llegaran los investigadores.

f) A muchos hombres de campo llamó poderosamente la atención que las otras vacas -en el caso de tratarse de esta especie- no hicieran "velorio", que es como se llama a la costumbre de los vacunos de rodear por algunas horas a otro animal muerto, como velándolo. Esto es extraño y para mucha gente supuso un componente de alto índice de extrañeza; en lo personal se me ocurre que alguna sustancia -quizás efecto colateral de la narcotización arriba descrita- pudo haber producido este efecto.





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