El Gea

Mutilaciones de Ganado en Argentina 2002 (IV)
El Informe Total

Por Gustavo Fernández - MysteryPlanet / Al Filo de la Realidad

PRIMERA PARTE



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- Pero además se suman otras molestias: periodistas y curiosos impertinentes que alteran el ritmo rutinario de la vida de esta gente, llegando incluso con su accionar desaprensivo a afectarlos materialmente; se han registrado ingresos ilegales a las fincas por parte de aficionados, pisoteo de cultivos, así como la interrupción no sólo de las labores habituales de estas personas sino a alterar, con su presencia y actividades, el comportamiento cotidiano de los animales de granja, ciclo biológico sobre el cual se edifica buena parte del rendimiento económico de los pobladores de la campaña. A ello hay que sumarle las inocentes aunque enojosas situaciones derivadas de una sensación de incredulidad generalizada, las bromas previsibles e incómodas y hasta los casos registrados de violación de propiedad, en la forma de matanza clandestina de animales sólo para llamar la atención de la prensa y divertirse -en una evidente muestra de mal gusto- a costa de la conmoción así generada.

Pero otros factores deben tomarse en cuenta para una comprensión global y objetiva de este fenómeno:

a) Se ha afirmado que los animales depredadores comunes en las zonas afectadas no se acercarían a las víctimas, señalando éste como un índice de extrañeza: afirmación falaz, en primer lugar porque con el correr de los días sí lo han hecho, y en segundo lugar porque con el movimiento humano, de día y de noche a la pesca de fenómenos extraños, toda actividad que forme parte del ciclo natural de alimentación de esos depredadores se verá obviamente alterada.

b) También da pie a confusiones la argumentación de que no se observa el típico "rigor mortis" en los cadáveres. Profesionales veterinarios consultados han señalado que normalmente tal estado comienza entre la tercera y cuarta hora de producida la muerte, desapareciendo entre 48 y 72 horas después - dependiendo de una serie de factores, entre ellos los climatológicos - obviamente cuando avanza el proceso de descomposición cadavérica. Por consiguiente, una res hallada siete u ocho días después de su deceso (la mayoría de los casos del primer mes) ya no presentaría el "rigor mortis" simplemente por haberse superado el tiempo estimado para ello.

c) La falta de "señales defensivas" durante el episodio de muerte (en la mitad aproximada de los testimonios) podría tener dos explicaciones: la muerte súbita del animal -se ha comprobado que en la mayoría de los casos estos murieron sensiblemente antes de ser mutilados- o la narcotización del mismo. En los escasos episodios donde se ha realizado un cuidadoso análisis forense, se han hallado, en extraña correspondencia con episodios ocurridos en Estados Unidos, rastros de "oxindol", un poderoso narcoléptico.





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