El Gea

Cómo la Argentina perdió la Patagonia (VII)

(Un Cuento Fantástico)



Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando Empleo?

Energía verde

El Presidente patagónico saludó con gesto severo pero no agresivo al Presidente argentino y hechas las presentaciones de sus comitivas, ambos se introdujeron en una carpa de campaña donde una mesa sencilla con dos tazas de café ya servidas los acogía para la magna ceremonia.

-Sr. Presidente - comenzó diciendo el Presidente Provisional de la Patagonia - lamento que hayamos teni-do que recurrir a estos medios para hacer valer nuestros derechos. El Presidente argentino Solanas Álvarez contestó que lo lamentaba mucho más en cuanto se trataba de un acto suicida y que no podía durar más que el tiempo necesario para retomar el dominio de la región pre-tendidamente independizada, por todos los medios que la Nación Argentina podía disponer levantando ejércitos numerosos como lo hiciera en la gesta de la independencia de España.

-No olvide Señor que la Argentina supo oponerse y vencer a las naciones más poderosas de entonces.

El Presidente patagónico, Dr. Aníbal Alejandro Garmendia, después de escucharlo y tras un breve silencio manifestó:

-Señor Presidente, no me considerará Ud. tan tonto como para meterme en este asunto tan grave sin haber tornado las debidas precauciones y previsto sus eventuales consecuencias.

Tampoco debe Ud. considerar-me un traidor a la Patria si le manifiesto que así como la Nación Argentina buscó aliados en su guerra de la independencia, los Estados Unidos de la Patagonia, pueden hacerlo comenzando por sus dos más próximos vecinos: Chile e Inglaterra. 0 Ud. se olvida Sr. Presidente que Inglaterra está a 450 kilómetros de la costa Patagónica con una formidable base militar?

-No puedo creer que Ud. haya llegado a este grado de humillación - contestó fuera de si y a los gritos el Presidente argentino - como para pedir ayuda a los tradicionales enemigos de la Argentina.

-Perdón, Sr. Presidente, yo no necesitaré pedir ayuda alguna, ni la he pedido, ni la pienso pedir. Sólo me he limitado a plantear a las naciones más importantes del mundo el reconocimiento de mi gobierno. En ese sentido, Chile e Inglaterra estoy seguro de que serán los primeros en hacerlo. Y como Ud. Sr. Presidente es de la Provincia de Buenos Aires, le recuerdo que me apoyo en antecedentes muy valiosos y que Ud. conoce muy bien, por ser oriundo de una provincia argentina que pidió el reconocimiento de las Naciones Europeas y de Estados Unidos como Estado libre e independiente de la Confederación Argentina en 1853. Aquí no hay más traición a la Patria que la que cometieron quienes ignoraron los derechos de los patagó-nicos y los mantuvieron en la más infame dependencia colonial. Sr. Presidente, los minutos son valiosos. Ud. debe decirme si acepta o no confirmar en todo la declaración de su Congreso y para comenzar a ne-gociar libremente y como dos Estados soberanos las condiciones en que vamos a iniciar este nuevo tramo de nuestra vida política, asociando nuestros intereses en el respeto mutuo de nuestros derechos.





El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©