El Gea

Cómo la Argentina perdió la Patagonia (V)

(Un Cuento Fantástico)



Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando Empleo?

Energía verde

El Comando de aviación hizo suspender todos los vuelos a la Patagonia, pero no pudo impedir que los aviones que estaban haciendo escala en aeropuertos patagónicos fueran incautados por los gobiernos locales o puestos a disposición del Gobierno Provisional. En Caleta Córdoba y en Caleta Olivia, los obreros resolvieron no cargar petróleo en los barcos que esperaban mar afuera para llevarlo a San Lorenzo y a Bahía Bianca.

Entre tanto iban llegando los ministros a la Casa de Gobierno y cuando ya era imposible poner orden, lo-gró el Presidente hacer sentar a los que pudo, mientras otros asistieron de pié a la reunión ministerial más absurda de la Historia Argentina.

La exposición del Secretario de Energía fue contundente, sin gas y sin petróleo era imposible prestar los servicios en la Capital y en el Gran Litoral. Reforzando los suministros del Norte y pidiendo desvío de buques petroleros a las empresas extranjeras, no podía impedirse la paralización total de la vida de la ciudad. Las usinas eléctricas sin gas ni petróleo y sin el flujo de electricidad de El Chocón, apenas podían mantener los servicios de algunas oficinas de Gobierno y uno que otro hospital. Había que desalojar in-mediatamente la población civil de los centros urbanos, donde no se podían accionar bombas para abastecer de agua a los edificios elevados. Los fluidos cloacales se atascarían en toda la red domiciliaria. Por su-puesto todos los transportes pararían. Las propias Fuerzas Armadas no tendrían combustible suficiente para una acción de envergadura. La situación no podía ser más tremenda y angustiante.

El Presidente con cara empalidecida por la rabia y por la emoción, preguntó qué ocurrirla si los comandos suicidas hacían las voladuras que habían anunciado. El Secretario de Energía contestó simplemente:

-Mejor ni pensarlo Sr. Presidente, seria el caos y por varios años no podríamos reparar los daños en medio de trastornos tremendos.

La cabeza del Presidente giró lentamente hacia el Jefe del Estado Mayor Conjunto y el Secretario de Defensa que estaban sentados juntos a su lado. No fue necesaria ninguna pregunta. El General Díaz Usandivaras dijo con tono ciertamente dramático: -Sr. Presidente, parlamente con el dicho Presidente de ese Gobierno Provisional.





El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©