Conozca a los creadores de Andinia.com

Drogas e hipocresía (III)



Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando Empleo?

Energía verde

Suele decirse que las drogas ilegales lo son (y lo deben seguir siendo) porque son mucho más perjudiciales para la salud que las drogas legales. Esto es cierto sólo en ciertas condiciones, y es falso en muchas otras.

Cualquiera que tenga una noción básica de medicina sabe que casi cualquier sustancia que en determinadas dosis y condiciones puede ser un medicamento o un alimento, en otras se puede transformar en un veneno o en placebo sin efecto real en el organismo humano. Por ejemplo, alimentos tan comunes como el ajo o el chocolate pueden matarlo a uno en las proporciones adecuadas: si se come 7 kilos de chocolate de una vez morirá de un coma hepático muy probablemente, mientras que si toma una sopa hecha a base de un concentrado de 80 ajos, casi seguro correrá la misma suerte. No es broma, ya ha sucedido.

Incluso ahora se sabe que, por ejemplo, una copa de vino tinto diaria favorece la salud. Sin embargo, dos copas diarias ya son perjudiciales. Y emborracharse, aunque solo sea "de vez en cuando", también.

Las drogas ilegales no escapan a estas consideraciones. El fumar un "porro" en una semana, evidentemente es menos perjudicial que fumarse una cajetilla de cigarrillos por día. Esto no significa, por supuesto, que los porros sean buenos para la salud, o sean mejores o más saludables que los cigarrillos. Simplemente demuestra que todo es cuestión de dosis, de cantidades.

Por lo tanto, el que unas drogas sean legales y otras no lo sean, no depende de que una sean "drogas duras" y otras "drogas blandas". El cigarrillo (no digo "tabaco", porque los cigarrillos casi no tiene tabaco) y el alcohol no son "drogas blandas", ni la cocaína y la heroína, por mencionar dos drogas ilegales, son "drogas duras". Los defensores del falso concepto de "drogas duras" y "drogas blandas" son en cierta medida los culpables de que el alcohol y el cigarrillo constituyan las adicciones más problemáticas de la actualidad. La lógica en estos casos razona: "es preferible fumar a consumir drogas" o "es preferible beber a drogarse", como si el fumar y el tomar no fuera a su vez "drogarse" o, precisamente, como si estas drogas fueran más "blandas" que sus pares ilegales.

Pero si las drogas ilegales no son necesariamente más perjudiciales para la salud que las legales, ¿cuál es entonces la razón real por la que los gobiernos no legalizan las drogas actualmente ilegales? ¿O porqué al menos no combaten con tanta fuerza a las legales como las ilegales?





El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©