Eduardo J. Carletti

Los insectos (XII).

Por Eduardo J. Carletti.


Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando Empleo?

Energía verde

Respiración y circulación

La respiración se verifica en los insectos por medio de tráqueas, o sea por tubos que se ramifican por el interior del cuerpo y de los apéndices, y comunican con el exterior por aberturas dispuestas por pares, que reciben los nombres de estigmas o espiráculos. El aire penetra por estas aberturas y llega hasta las más finas ramificaciones que rodean los órganos, las cuales se anastomosan muchas veces unas con otras, de tal modo que en aquellos insectos en los que este aparato es más perfecto, basta con que uno de los estigmas esté abierto para que el aire circule por todo él. En los bordes de cada abertura hay unos pelitos ramosos apretados que filtran el aire a medida que penetra en las tráqueas; éstas son elásticas y muy sólidas merced a un repliegue interno, a modo de filamento arrollado en espiral. Este notable aparato respiratorio permite que el aire llegue directamente hasta los tejidos y células y puedan verificarse los cambios gaseosos en todos los puntos del cuerpo a un mismo tiempo. En muchos insectos alados las tráqueas presentan dilataciones o vesículas que reciben los nombres de sacos aéreos, destinados, al parecer, a proporcionar la mayor cantidad de oxígeno demandada por la gran actividad muscular que ejercen aquéllos durante el vuelo, y no a disminuir la gravedad especifica del cuerpo como antes se creía.

En las larvas acuáticas de muchos insectos aparecen unos órganos mal llamados branquias, colocados sobre varias regiones del cuerpo o bien en el interior de la porción rectal del tubo digestivo. Mediante estas falsas branquias, el aparato traqueal queda adaptado a la respiración acuática sin sufrir grandes modificaciónes, y en ellas se verifica la purificación del aire contenido en los troncos traqueales con que comunican.

La circulación es muy incompleta en los insectos a causa de la perfección del aparato respiratorio. Existe un órgano impulsor de la sangre, el vaso dorsal o corazón, que por delante forma una aorta, más o menos definida, y que impulsa en determinada dirección a la sangre; ésta pasa después a la cavidad general del cuerpo y a los apéndices, deslizándose entre los espacios que dejan entre sí los diversos órganos, de modo que no existen, por regla general, venas o arterias, como presentan otros artrópodos.





El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©