El Gea

Sobre el cumpleaños de Fidel y los presos políticos (III).

Por Ariel Hartlich.


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Pese a las pretensiones del poder mundial de decretar el fin de las ideologías son muchos los hombres que prefirieron y prefieren sufrir >cárcel, torturas o morir antes de permitir que el poder siga imponiendo su razón de odio y de muerte. Un argentino residente en Cuba, Plutarco Schaller (El Chacho) fue prisionero de la dictadura de Videla. Detenido el 24 de marzo de 1976 permaneció casi ocho años privado de su libertad. En su periplo de desaparecido y preso político conoció varias de las cárceles de nuestro país, negándose a abdicar de sus ideas. En esos años de encierro y brutales torturas escribió varias poesías. En el Año internacional del niño, Plutarco denunció desde su celda la situación de desamparo y explotación a la que eran sometidos los niños en Chañar, en Punta de los Llanos, en Upinango, en Jaguel o en Sanagasta y en todos los lugares del tercer mundo:

Te veo indefensamente niño
En un desgarrado tercer mundo,
Donde nadie erradica la miseria ni tu miedo,
Y de tus medicinas, espigas y juguetes,
A los poderosos les importa un bledo.

Te veré con derecho al amor,
Nacerás en vez de parirte,
Pensarás en lugar de temblar,
Los afanes, los sueños, los inmolados,
Modelan la arcilla para esculpirte.

(de "También tu año", 1979, Penal de la Plata)

El Chacho, desde su actual residencia en La Habana, sigue esperando el día en que en nuestro país se haga justicia con sus torturadores. Los que le arrebataron todo, menos sus ideas y su voluntad. Hoy escuché la noticia de que las leyes de impunidad fueron derogadas. Lo imagino al Chacho en Argentina iniciando las causas que siempre le fueron denegadas.

Fidel cumple años, odiado por las administraciones estadounidenses y las mafias terroristas, goza del respeto de los que llevan con honor sus uniformes de reclusos o los que inmolados modelan la arcilla para esculpir al Hombre Nuevo. Es que en Cuba no hay lugar para terroristas, ni racistas, ni para el desamparo de la niñez, ni para los Batistas o los Videlas.

ARIEL HARTLICH
residente argentino en Cuba
La Habana, 13 de agosto del 2003





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