El Gea

ALTA DENSIDAD EN SAN TELMO (X)



Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando Empleo?

Energía verde

Cuando le instalaron el terminal, prendió la PC habilitó el correo y marco "entrada"; alguna vez, en algún momento un bip le indicaría la llegada. No debía hacer reenvío, debía copiarlo en un papel. Borrarlo de toda la máquina y teclearlo sobre la dirección electrónica que le estaban por hacer llegar. Debería hacer un enorme esfuerzo: olvidar el remitente, olvidarlo totalmente. Para siempre. Seguro. Con la misma firmeza y convicción con la que Aranaldo contó la única historia aceptable de su prueba.

5.-MICRO CENTRO - BUENOS AIRES

El Dr. Lorca tenía una tarjeta que uno preferiría no haber visto. Era coordinador en algunos temas como: crimen organizado, narcotráfico, lavado de dinero. Había un teléfono, domicilio del trabajo, el e- mail, etc. Pero era un obsesionado detallista en sus investigaciones. Lúcido, rápido, se formó en la calle, la universidad, las relaciones y luchando por sobrevivir, quería mucho a la Argentina y tenía una particular forma de fastidiar cuando se lo proponía. Si quería devaluar a alguien le ponía un cariñoso diminutivo al nombre del sujeto y sabía que el otro sabía la intención, sin que un tercero se enterara del metamensaje.

Nunca le tuvo la suficiente confianza al informe que se recibió desde las autoridades del Uruguay. Algo faltaba. Discutieron, personalmente y por teléfono telegráficamente. Tenía olfato para percibir cuando algo estaba sobrando por algo y cuando faltaba algo por algo. No le cerraba.

Hacía como dos meses había hablado con el Dr. Sacco en los pasillos, ahora medio renovados en Retiro, en los tribunales penales federales de Comodoro Py. Casi gritaron. Sacco intuía que si decidían mandar a alguien para confirmar lo que decían los documentos, sobre todo las fechas y los números, los posibles involucrados se enterarían. Era peligroso. También peligroso para las relaciones con la gente del otro lado, siempre se habían dado una mano en éstos temas, incluyendo éste, el del sigilo bancario pero, había un límite.

En la mesa de trabajo Sacco fue informado del posible contacto de Martinica, gracias a la colaboración oficial en curso, era solo una sospecha, pero coincidió con la presencia en Buenos Aires de un sujeto que había sido locutor de programas de tangos y se lo sospechaba ligado a una parte de los compartimientos estancos con los que generalmente se podía operar. La sospecha fue aún mayor cuando se enteró que anduvo por Clorinda tratando de ver pasaba con Aranaldo Jiménez y decidió comentárselo a éste, sin que lo supiera el Dr. Lorca. Aunque ocultó que, desde ese entonces se lo tenía en la lista de los "vigilantes".





El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©