El Gea

El Güeyu Deva (IX)


aportando al otru llau del espeyu

Por José Luis del Río Fernandez - Xesús Fernando Manteca Fraile - Isidro Baides Morente - Juan José Alonso.


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3 de Agosto de 1997

"Tras muchas inmersiones desde que comenzó la exploración en El Güeyu Deva, Isidro Baides, presidente del G.E. Gorfolí está atento al compresor recién estrenado. Mientras se preparan los que esta vez van a entrar a hacer una punta de exploración -Juanjo y Teca-, las botellas están cargando a 270 bar. Más aire quiere decir más posibilidades de exploración, pero también más peligro: las botellas se convierten así en verdaderas bombas y un golpe puede resultar fatal. Hay que andar con mucho cuidado. Nuestra idea es traspasar el sifón alcanzado el 22 de junio pasado, tras la Galería la Columna.

Espeleologia y exploracion: espeleobuceo.

"Juanjo comprueba por última vez los reguladores y tras de unos pocos segundos echado inerte en el agua, intentando relajarse y concentrarse, se sumerge buscando el hueco por la grieta. Al alcanzar el primer amarre de la línea de vida, a tres metros de profundidad, ve la boca de entrada a la galería inundada de un azul intenso. "Ser felices en el reino de las eternas noches azules" -piensa recordando la bonita fotografía de una web francesa. Las lámparas de su compañero Teca, que le espera forman ese efecto. Otra vez solo. La galería es uniforme, pero gana rápidamente profundidad. Todo va bien. De vez en cuando mira para atrás y se sorprende de cómo se transforma la forma de la galería vista del revés, parece otra totalmente diferente. El agua se enturbia rápido con cada roce del cuerpo contra la pared ó cada golpe de aleta, a pesar del cuidado puesto en la técnica de progresión. El regreso seguramente será complicado y lento. Se suceden los metros y los fraccionamientos de la línea de vida. La profundidad es de cuatro metros y medio y el suelo esta lleno de grandes bloques desprendidos del techo. El paso entre los bloques es peligroso. Delri e Isidro entraron con visibilidad nula hace algunas semanas hasta el segundo sifón. A la vuelta, solo fueron capaces de encontrar el paso en este lugar a fuerza de dar cabezazos con el casco en los bloques... todavía les dolía la mano de apretar la línea de vida. Uno se da cuenta del por qué de los nombres en ocasiones como esas.

"Cuando Teca surge a la campana, ve a Juanjo aguardándole. Va todo bien. Vuelven a sumergirse en el tercer sifón. A casi seis metros de profundidad y tras 25 mts. de progresión, llegan a la Galería Grande, un imponente y perfecto túnel inundado, abierto a favor de la fractura que desarrolla la cavidad, orientado a 150 º N. Tiene más de 5 m. de altura y cerca de 100 m. de largo. Es necesario nadar los 100 mts. para llegar a un arenal donde la galería hace una curva y vuelve a sumergirse en el cuarto sifón. Hasta aquí llegaron Javier y Teca en la punta del 18 de mayo.

"Por fin, tras el quinto sifón, llegan a la Galería la Columna. Las grandes rocas planas y bloques desprendidos que abundan en esta galería hacen complicada la progresión por ella; mejor no pensar en las consecuencias de retorcer un tobillo en este lugar, cubierto de resbalosos e inestables bloques. En mitad de ese caos se alza, solitaria, la hermosa columna que saluda a los exploradores. Al final de esta galería, hay una playita de grava que limita el sexto sifón. Cinco metros más adelante, salen a otra galería que deja a los exploradores en el séptimo sifón. Al contrario que el anterior, este es más amplio y surge en un lago que hay que atravesar nadando para llegar a la orilla. Aquí se oye correr el agua, que resbala por encima de un manto estalagmítico rompiendo el silencio que uno trae desde el exterior. Llegan a la orilla y comprueban que están a más de 700 m. del mundo. Es necesario quitarse otra vez las aletas. Las lámparas rompen una oscuridad de mil años. Allí delante, un grupo de hermosas formaciones situadas a cierta altura del suelo, recibe a los exploradores, que quedan asombrados ante L'Altar de Deva. Desde este punto, se abre una amplia galería seca que conduce, tras más de 150 m. de desarrollo, al décimo sifón de El Güeyu Deva".





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