Conozca el Gea.

Sobre lo humano (¿o sobre Dios?) (XVI)



Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando Empleo?

Energía verde

No es una cuestión de grado. Una cosa es que dos seres profundicen diversamente en el conocimiento del Universo, y otra cosa que es otro ser no tenga ni noción de algo así como el "Universo" y viva sometido a su entorno inmediato. Lo primero es una diferencia de grado, lo segundo es una diferencia esencial.

¿Qué otra cosa puede pedirse para una diferencia esencial? ¿Que no haya nada en común entre el hombre y los demás animales? Eso no sería razonable.
Tanto yo como la lapicera tenemos en común el ocupar un lugar, por ejemplo, y eso no quita que haya entre nosotros una diferencia esencial.

¿Me dirás tal vez que no sabemos si los animales no pasan las horas discutiendo entre ellos de filosofía, física, astronomía, calculando la edad de las galaxias y analizando la composición química de los elementos naturales? Si hasta eso hay que argumentarlo, diré entonces que si eso fuese así, debería manifestarse exteriormente por una conducta análoga a la que muestra el ser humano que hace precisamente todas esas cosas, con historia, con técnica, con transformación de la naturaleza sirviéndose de las leyes naturales y no solamente obedeciéndolas, como hacen las abejas al construir la colmena, y con un lenguaje articulado que permitiese la traducción y la ulterior comunicación entre la cultura humana y la animal, con la posibilidad de leer las obras de filosofía o literatura de perros, gatos, elefantes, etc. Si nada de esto es posible, si todo esto es ridículo, entonces, ¿qué es lo que estamos discutiendo y qué argumentos son los que hacen falta?

Saludos cordiales

Néstor Martínez.





El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©