Oscar Fernández

Teoría sociosemiótica de la tecnología biológica (II).

Por Oscar Fernández - osfernandezve@yahoo.es.
Universidad Pedagógica Experimental Libertador.
Centro de investigaciones contemporáneas (CINCO)
Línea de Investigación: viejas y nuevas racionalidades científicas. Coordinación de investigación y postgrado


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 El lenguaje establece una clara distinción en la estructura y expresión de sus elementos constitutivos. Entre la palabra escrita y hablada existen instersticios que diferencian el pensar del no pensar. Resulta un tanto extraño pero el habla por su condición de instantaneidad, deviene en un no pensar. Bien lo decía el filosofo español don Miguel de Unamuno: “El lenguaje sirve para economizar el pensamiento. Se habla cuando no se quiere pensar”. Pero no por pertenecer el habla a esta condición de inmediates, significa que la producción de la misma represente un proceso simple, ya que su elaboración es el resultado de la asociación de múltiples redes neuronales que se interconectan de un modo aún no claramente establecido por los neurocientíficos.

 La palabra hablada es para muchos uno de los signos característicos de la especie humana, el cual significaría la destacable superioridad del mono desnudo sobre el resto de las especies del planeta y del cosmos. Pero ¿es realmente así?( Sobre estos temas discutiremos más adelante, en el capitulo intitulado ¿Biosignos o Bioseñales?

 * En principio debemos desviar la mirada a un tipo de expresión tal vez, lo más cercano al habla.  La poesía, la música y la imagen constituyen una unidad que, a la vez, se independiza a cada paso, pretendiendo armar en cada instante una idea distinta, variable quizás se traduzca en un desesperado intento ideogramático; pero lo más interesante es que no solo admite la coexistencia armónicas y disarmónicas, continuas y discontinuas, ordenadas y caóticas, singulares y plurales, sino que, además acepta sin angustia la incorporación de otras nuevas (aún no pensadas). En definitiva vale más no pensar y soñar, o pensar soñando.

 Por otro lado tenemos el lenguaje escrito, el cual pertenece a (al igual que la literatura), un lugar interculturalista de condiciones pluridimensionales. Su lectura supone interpretaciones que, a la vez pueden ser particularizadas o colectivas; el pensamiento se escribe a si mismo internamente pero el pensar denota una forma especial de reordenamiento, que siempre va a estar mediado por una razón amoldada a las necesidades del pensador o escritor. Pero también será el reflejo de una cultura y de un momento.
 El silencio hipertextualiza un lenguaje.  El gesto manifiesta una simbiosis entre la poesía y la imagen la cual se transcontextualiza en trazos virtuales. Es el cuerpo el hablante y sus signos rebasan los limites alfabéticos propios a un idioma.
*(0)En el momento de la percepción al igual que en el momento del habla, como no se piensa o se piensa poco; en tal sentido cualquier fenómeno en el cual su contenido esté cargado en mayor grado de sensaciones, emociones, etc; pertenecerá a una naturaleza más próxima al habla que el mismo pensamiento.

 *(1) Si el habla y el pensamiento no son procesos simples ni lineales, entonces ¿qué son?





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