Hume, El Tratado (XIV).


Resumen de Teóricos
HISTORIA DE LA FILOSOFIA MODERNA. 
Prof Tit: Leiser Madanes 
1997 - Carrera de Filosofía - UBA



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Si creemos que hay cuerpos es porque nuestra percepción es discontinua. Esto es porque en nuestra percepción hay baches. Pues si nuestra mente consistiese en la contemplación única y constante del mismo objeto, no podríamos llegar a la conclusión de que un objeto existe independiente de la mente.
Constancia y coherencia son esas reglas mediante las cuales la imaginación concibe la continuidad en la existencia de nuestras percepciones. La constancia es cierta característica de la experiencia que tiene que ver con que luego de la irrupción nos encontramos con objetos que no han variado. Se supone una perfecta similitud. Ante objetos similares la imaginación no multiplica el mundo, sino que supone que hay un mismo objetos que ha permanecido ahí sin ser percibido. La coherencia no necesita de una similitud perfecta.

Es central en nuestra creencia del mundo exterior (de objetos que no percibimos) la creencia en la identidad numérica de los objetos, la posibilidad de identificar numéricamente dos puntas de la percepción. Cuando analizamos nuestra experiencia es, en definitiva, una serie de percepciones (esta tiza, por ejemplo). La posibilidad de que yo crea que esta tiza existe independiente de mi mente, es la posibilidad de que yo identifique todos los momentos en los cuales yo identifico esta tiza como miembros de una misma serie. El mecanismo de constancia se aplica en el caso de objetos más o menos permanentes, cosas en las cuales los elementos de la serie se identifican por similitud. Percibimos series interrumpidas, y esas series conforman objetos únicos sólo si somos capaces de llenar esos baches de percepción.
La temporalidad introduce una multiplicidad de objetos. Esta reflexión se contradice con la experiencia de un único objeto. ¿De qué manera el objeto de nuestra experiencia puede ser único y múltiple al mismo tiempo? La idea de identidad es una ficción de la imaginación que nos sirve para aliviar esta tensión entre lo único y lo múltiple de la experiencia, nos dice Hume.





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