Leibniz, interpretaciones (V).


Resumen de Teóricos
HISTORIA DE LA FILOSOFIA MODERNA. 
Prof Tit: Leiser Madanes 
1997 - Carrera de Filosofía - UBA




Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando Empleo?

Energía verde

Leibniz afirma que "toda predicación verdadera tiene algún fundamento en la naturaleza de las cosas."[la naturaleza lógica de las cosas]. Porque atribuir predicados a un sujeto no puede sr tan sólo una cuestión de hábitos. Nunca podremos afirmar de este modo que se trate de una verdadera predicación. Una predicación es verdadera si tiene un fundamento racional. Por eso siempre es necesario que haya un fundamento de la conexión de los términos de una proposición. Y ese fundamento debe encontrarse en la noción de estos términos (nada hay sin razón).

En el caso de Descartes la racionalidad propia de los filósofos racionalistas se pierde al enfrentarse con otra cadena argumental: la omnipotencia de Dios; el problema consiste en compatibilizar ambos requisitos. Y para Descartes Dios es el creador de esas verdades eternas. En definitiva si queremos buscar un fundamento racional para la razón no lo vamos a encontrar. Porque hacerlo sería restarle potencia a Dios, que es omnipotente y está encima de la razón.
Entonces Leibniz se pregunta por qué Dios creo este conjunto de verdades eternas y no otro; por qué hizo que rija el principio de identidad no contradictorio y no otros principios cósmicos.(debe haber, de acuerdo con mi principio, una razón para ello). Nuevamente caemos en la pregunta: en qué sentido Dios era libre para crear este mundo y no otro. A lo que también agrega Leibniz que, por analogía con los hombres, nuestra voluntad que puede ser libre e indeterminada en el momento de decidir si queremos x o y, tiene que tener una razón para decidir esto o aquello. Como fundamento de la voluntad y previo a ejercer la voluntad.
Una manera de leer la conclusión que da Leibniz: no podemos saber la razón en cierto sentido de por qué Dios creó estos principios lógicos y no otros. Pero Leibniz halla el principio de razón suficiente para que jugara como causa final. Entonces, si somos coherentes con la noción de Dios, Dios creó este mundo y no otro porque este es el mejor de los mundos posibles.

Descartes cancela la posibilidad de que mis ideas claras y distintas no resulten adecuadas a un mundo. Si yo tengo ideas claras y distintas (como las tengo), y si Dios existe y es bueno (como lo es), por tanto debe haber un mundo ahí afuera con respecto al cual mis ideas claras y distintas son adecuadas. Y ese mundo es el mundo de la extensión, entendidas como cualidades primarias. Leibniz dice que este mundo cartesiano de todas maneras pudo haber sido otro.
Leibniz dice que es inevitable caer en las causas finales. Porque un científico más que de sustancias se ocupa más que nada de funciones. Por ejemplo: la puerta está en función de la propiedad de la distancia, de la masa, etc. Hace una adecuación donde cada una de esas leyes funciona en relación con la otra. Y el buen científico es aquel que logra compatibilizar una variable con la otra de manera tal de poder explicar la mayor cantidad de fenómenos. Pero si nosotros le preguntáramos ¿porqué rigen estas leyes y no otras? ¿porqué Dios creó este mundo y no otro?





El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©