- ¿Qué tiempos aquellos? -flotaban recuerdos. - Ni que lo digas. Teníamos que sobrevivir. Era lo único que importaba, no había tiempo para el placer. -no había esperanza. - Vacilabas 1 segundo, morías en 1 segundo. -vida. - Los tiempos de las postguerra siempre fueron duros, como dije, todos quieren sobrevivir, y no se preocupan por los demás en lo más mínimo. -egoísmo sincero. - Pensar que los inconscientes lo podrían haber evitado. No parecían dueños de sí mismos, en realidad nunca lo parecieron. -Su verdad, mi verdad. - Tienes toda la razón siempre fueron una raza conflictiva, pero le debemos nuestra existencia. -agradecimiento. - Me parece que tenés muy mala memoria. Ellos nos detestaban, siempre trataron de eliminarnos. Siempre les producimos una especie de repulsión. -resentimiento ancestral. - Es cierto, pero no refuta el hecho de que dependíamos de ellos.
Si lo piensas bien hasta le debemos el poder disfrutar ahora de la vida sin preocupaciones. -conformismo. - Su imprudencia nos libró de todos los males. Pero podrían habernos destruido a nosotros también. -miedo a lo probable. - Es verdad. Y eran la raza superior. Paradójico ¿no?
-no lo fueron nunca. - Adoraban demasiado el progreso. -sus ídolos fueron su perdición - El progreso técnico o científico, el único al que alguna vez accedieron. -unos pocos zafaron. - ¡Pobrecitos!, se creían que por llegar a la cima iban a ser mejores, a "superarse moralmente" ¡Ja, ja! -predominó un gran silencio por un par de minutos, se sentía la tensión en el ambiente espeso y radiactivo del hueco oscuro en el que se encontraban. - Nos pisaban. -miedo en el aire - Sí. -frío en el aire - Nos mataban. -sufrimiento en el aire - Sí. -odio en el aire - Y ahora solo quedamos nosotras, ¡¡solo sobrevivimos nosotras!!, "las inmundas cucarachas". -En el aire impuro pero libre de su pequeño agujero.