|
Relatos de la Edad de Oro.La leyenda del cereal (II). Por Federico Ferrero
|
|
| |
| Los más populares
Equipo para la Aventura Supervivencia Deportes Extremos y Tradicionales Viajes y turismo Fotografía y Video Cursos Ecología y Jardinería Subastas Vehículos ¿Buscando Empleo? Juega y planta un árbol |
La gloria de su reino hable de su poder, para hacer saber a los hijos de los hombres sus poderosos hechos, y la gloria de la magnificencia de su reino. Su reino es de todos los siglos, y su señorío en todas las generaciones, eternamente y para siempre "¡para siempre!"- repiten. Ellos, los mejores entre los mejores, escaparon de las garras de la mediocridad de su tiempo y supieron construir castillos pero no en el aire: en tierra firme, muy firme! "¡muy firme!"- repiten. Esos dos siglos de felicidad y prosperidad para el vulgo, y de continuo perfeccionamiento y poderío para los nobles. Esos, los únicos siglos de oro en la historia de la humanidad que concluyeron con la gran tragedia que todos conocemos: la tercera guerra Nanotyranus, la cual redujo considerablemente nuestro espacio habitable... Todo comenzó cuando este grupo de intrépidos y poderosos decidieron explorar las tierras que limitan, en el Sur, con el gran abismo innominado: la frontera cordillerana que nos separa del vacío y nos aísla del universo. Este grupo de titánicos exploradores eligieron crear allí, al borde de la inexistencia, en el más inexplorado, inhóspito y tenebroso de los valles, su primer refugio mágico autosuficiente. Allí decidieron obrar su alquimia y trenzar sus complicados y peligrosos encantamientos para, en un santiamén, preparar el terreno y proporcionar el buen tiempo necesario que les permitiera desplazarse de pico en pico, bendiciendo y dándoles identidad a las impías montañas innominadas, únicos habitantes de esos remotos confines del mundo. |
|
|
|
El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com LLC © |