|
Alimentando el fuego de la indiferencia (II).Por Federico Ferrero
|
|
| |
| Los más populares
Equipo para la Aventura Supervivencia Deportes Extremos y Tradicionales Viajes y turismo Fotografía y Video Cursos Ecología y Jardinería Subastas Vehículos ¿Buscando Empleo? Juega y planta un árbol |
La noche estaba espléndida, se podían observa varias estrellas por que estábamos a lunes, a principio de la semana, y todavía no se había llegado al pico de acumulación de smog en la atmósferas, gracias al tráfico principalmente, cosa que ocurría generalmente los jueves. Esto lo se porque en un tiempo trabajé en el servicio meteorológico nacional, cosa de la que me enorgullecía. Ya había pasado la primera curva del circuito cuando lo divisé, parecía que recién se iniciaba, y se encontraba a unos 20 metros alejado del camino, un sector poblado de grandes y verdes árboles, que empezaban a ennegreserse por un humo espeso que surgía entre ellos. Era el comienzo de un incendio, de uno muy grande. No soy un tipo de tomar decisiones rápidas pero, evaluando inmediatamente la situación, y viendo entonces que no existía gran riesgo para con mi persona, pues el incendio apenas se iniciaba, dejé en el piso la bicicleta y me dirigí hacia el lugar donde creía se encontraba el foco, para intentar extinguirlo de alguna forma antes que se expandiera peligrosamente. Tremenda fue mi sorpresa al ver el panorama que me aguardaba en la base del viejo árbol que era el principal combustible de las llamas. Contemplé extasiado el espectáculo de fuegos, casi artificiales, que despedían las figuras en sus bailes infernales, olvidándome del incendio que ya había avanzado, de tal manera que me había rodeado. En el centro me encontraba yo y los cinco Infernos danzantes. |
|
|
|
El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com LLC © |