P. Edronkin

Los Sandwiches Más Caros del Mundo



Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Cosmic Cat - Un juego cósmico y gratuito

Ruleta Americana Gratis

Ruleta Europea Gratis

Jacks or Better Power Poker

Blackjack Gratis

Energía verde

Juegos gratis

Información deportiva y apuestas

Aumente sus ingresos para vivir libremente

Si usted desea viajar entre Oslo y Trondheim, en Noruega, tiene varias opciones; sin embargo, la más sencilla de todas consiste en utilizar el ferrocarril.

El viaje en tren entre estas dos ciudades dura aproximadamente ocho horas y hay básicamente dos rutas diferentes; por ello, si visita la región pro primera vez, usted puede viajar por una de estas rutas la primera vez, y regresar por la segunda.

El Dovre Express es un agradable tren que cubre la ruta que va por la parte occidental de las montañas del sur y centro de Noruega; hay otra vía férrea que atraviesa bosques y valles, pasando por el antiguo pueblo minero de Roros, y que llega hasta Trondheim por el oriente del país. Este tren no es tan cómodo como el expreso, pero es bastante bueno.

El único problema que encontré viajando por éste es que la poca comida que es posible comprar a bordo del tren es también extremadamente costosa; un sandwich, por ejemplo, cuesta alrededor de treinta y seis coronas noruegas (NK), que es lo mismo que decir, unos seis dólares norteamericanos.

Como tenía hambre, decidí comprar uno de estos sandwiches que, tras una inspección exhaustiva, me recordaron a unos engendros similares que había adquirido unos años antes en un ferry que cruza entre la ciudad de Punta Arenas y El Porvenir, en la sección chilena de la Tierra del Fuego.

La variante sudamericana no tenía queso, pero sí suficiente pan como para hacerle creer a uno que estaba comiendo algo; el problema en aquel entonces era que cuando hay viento, las aguas del estrecho de Magallanes no resultan muy estimulantes para comer (si alguna vez ha hecho acrobacia aérea, sabrá a lo que me refiero).

La variante escandinava que recibí por una pequeña fortuna que para el caso, preferiría haber jugado en un casino si de jugar con el dinero se trata, sí traía queso pero el pan era lo suficientemente modesto como para hacerme creer que solamente había comprado un poco de jamón con queso, y nada más; es cierto que el tren no se movía tanto de un lado para el otro como aquel barco en Chile, pero mi asombro era ciertamente similar.

Las bebidas también pueden resultar problemáticas, pues una lata de gaseosa o cerveza cuesta también una fortuna en miniatura: unos días antes, en Dinamarca, pude adquirir algunas por la cuarta parte de lo que costaban en Noruega.

Por eso, si viaja por Escandinavia, no solamente debería pensar en llevar consigo alguna forma de entretenerse, como un reproductor de MP3, un mazo de cartas, un libro, etc. sino también su propia comida porque francamente, más vale la pena gastar su dinero en otra cosa.

En un aeropuerto
Lleve sus propia comida en sus viajes por Escandinavia.




El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©