|
El liderazgo huérfano y el efecto fénix (III).Por Pablo Edronkin
|
|
| |
| Los más populares
Equipo para la Aventura Supervivencia Deportes Extremos y Tradicionales Viajes y turismo Fotografía y Video Cursos Ecología y Jardinería Subastas Vehículos ¿Buscando Empleo? Juega y planta un árbol |
En otras palabras, es cada vez más común que individuos o corporaciones que no corresponden al poder político puedan enfrentarse a los estados y vencer, cosa impensable tan solamente hace algunos años, y el peligro latente de semejante situación es que el libre albedrío de sociedades enteras está en entredicho y puede ser coartado, lo que equivale a un solapamiento o contradicción del funcionamiento de grupos y equipos, tema que ya he tratado con anterioridad pero del cual basta decir que constituye una de las formas más eficientes para asegurar el fracaso de cualquier organización. Al mismo tiempo, el ejercicio republicano se mediatiza y convierte en un espectáculo, y poco a poco va perdiendo representatividad en los hechos, los ciudadanos pierden confianza y empiezan a cuestionar al propio sistema de poder. Del mismo modo, la velocidad de las comunicaciones, el crecimiento de las economías regionales, etc. hacen que los métodos de gobierno y liderazgo político que antes - cuando se diseñaron estas democracias - servían, ya resulten poco útiles. Por ejemplo, los candidatos o políticos no pueden basar ya su poder de gestión en los mandatos que reciben por dos, cuatro o seis años cuando son electos y dependen cada vez más de encuestas frecuentes. Anteriormente, un senador, un ministro, etc. poseían cierto margen de maniobra o respiro entre que llegaban a sus nuevos cargos y el momento en que debían postularse nuevamente, pero en la actualidad, las encuestas les marcan el compás y resulta para ellos cada vez más difícil tomar decisiones que no impliquen la satisfacción inmediata para el electorado que puede alterar una tendencia al voto. |
|
|
|
El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com LLC © |