P. Edronkin

No poseo ni demuestro tener sesgo ideológico al afirmar que el Plan Andinia no existe (VIII).



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Hacer esto último implica iniciar una discusión lógica o apelar a la subjetividad del lector. Pocos son los que apelan a la lógica, y entonces vemos constantes desvíos 'emotivos' (N.E: ver a03119.shtml o consultar 'Introduction to Logic', de E. Copi) en la cuestión, pero eso, en realidad, no cambia la naturaleza de las cosas, así que si buscamos la verdad n cualquiera de sus formas, no vale la pena que nos engañemos con tales atajos.

Lo que no veo en toda esta discusión del Plan Andinia es un intento por corregir las deficiencias de los argumentos presentados, que es lo que haría un científico. Si por fallar una vez se suspendiera toda investigación, entonces no habría ciencia de ninguna clase.

Por el contrario, lo que se observa es el constante intento de defender las mismas ideas aún cuando sus errores y omisiones hubieran sido resaltadas en más de una ocasión, lo que refleja que su sustento no es racional, sino que se vincula con las creencias.

Este es otro de los elementos que hace que la teoría del Plan Andinia no pueda ser seriamente tratada por científicos, militares, y otras personas que debe analizar problemas de forma objetiva. El antisemitismo es tan fuerte que aún después de la segunda guerra mundial y el holocausto, quienes también fueron víctimas de la persecución nazi, como es el caso del pueblo polaco, realizaron pequeños pogromos entre 1945 y 1947, como el de Cracovia o el de Kielce, sobre la base de argumentos como el supuesto secuestro de niños cristianos para robarles la sangre.

Aún habiendo padecido ellos mismos la persecución nazi, esos polacos que perpetraron esos pogromos de posguerra y provocaron que casi la totalidad de los 120.000 judíos que sobrevivieron el nazismo y la guerra abandonaran el país, no tuvieron freno alguno. Considerando que los propios polacos sufrieron la persecución del régimen de Hitler y de acuerdo a la evidencia que existe sobre los planes del nazismo para Polonia, no hubieran sobrevivido más allá de 1962, fecha para la cual Berlín esperaba haber exterminado a todos los polacos, resulta desalentadoramente asombroso constatar que las víctimas, a su vez, estaban más que dispuestas a convertirse en victimarios, como los eventos de Kielce lo prueban.

Pareciera que cuando se juntan varias personas se puede formar una sinergia de su estupidez individual. Por eso es que la estupidez colectiva puede resultar inexplicable, porque como es más que la suma de las partes, es decir, del grado de estupidez de cada individuo, colectivamente la humanidad puede llegar a cotas de irracionalidad que no son posibles para los individuos tomados aisladamente. Esto es importante para cualquiera que quiera estudiar lo que representa sobrevivir - por ejemplo - en un régimen opresivo y tratar de entender cómo es que gente perfectamente racional - ya se trate de gente culta o inculta, educada o no, pero racional al fin - puede caer en errores asombrosos o tolerar a gobernantes que a todas luces son crueles e ineptos, promover el sectarismo y en definitiva, dejar de pensar por cuenta propia.

Por eso es que no tengo mucha fe en que quienes están convencidos de la "maldad intrínseca" de un pueblo vayan a cambiar sobre la base de argumentos racionales y evidencias concretas, pero no por eso hay que dejar de intentarlo. Yo no sé si es miedo a ver la verdad, a que los argumentos se caigan o qué, pero cada vez que desafío a que me presenten pruebas acerca del Plan Andinia y cualquiera de todos mis interlocutores que he tenido en este tema trae a colación cosas que no pueden ser tenidas en cuenta como tales, no veo investigaciones posteriores sino intentos más o menos retóricos para no proseguir el camino. Después de tantos pogromos, tantas persecuciones y tantas acciones infundadas encontra de pueblos enteros y en particular en contra de los judíos, ya se debería haber aprendido la lección pero, nuevamente, hay que persistir.

¿Cuántas veces se intentó volar hasta que gente como Otto Lilienthal o los hermanos Wright lo lograron?




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