P. Edronkin

El método científico (IX).



Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Cosmic Cat - Un juego cósmico y gratuito

Ruleta Americana Gratis

Ruleta Europea Gratis

Jacks or Better Power Poker

Blackjack Gratis

Energía verde

Juegos gratis

Información deportiva y apuestas

Aumente sus ingresos para vivir libremente

Es decir, cada grupo de ciencias posee una variación general del método científico que se centra, sobre todo, en la forma en la que las hipótesis se constatan. Cada ciencia en particular, dentro de cada uno de estos grupos, también posee sus propias variaciones de metodología.

De hecho y de manera simple podemos decir que cualquier actividad humana se transforma en una ciencia, cuando a la misma se le puede aplicar el método científico con características propias. Sócrates hasta llevó el alma al ámbito científico al analizarla y demostrar su existencia e inmortalidad.

Desde luego, existen otras formas de ver las cosas que no sea desde el punto de vista de la pura ciencia, y no dejan de ser interesantes. Lo que no se debe hacer es pretender darle validez a un argumento netamente científico en base a cosas no científicas. Si dos y dos hacen cuatro porque está demostrado matemátiamente que así es, no se puede pretender refutar eso sobre la base de que uno simplemente quiere o cree que debería ser de otra forma.

Borges, no de forma científica pero sí filosófica, analizó las características de la vida perpetua en "El Inmortal", relato en el que el tribuno romano Cartaphilus se convierte en un inmortal y luego pasa cerca de mil años tratando de acabar con esa inmortalidad pues en ese estado, la vida y la creación carecen de sentido individual por una serie de razones que llevan a que los hombres inmortales se conviertan en trogloditas, como animales humanos. Por supuesto que este es un análisis muy somero y a quien le interese, deberá leer la obra de Jorge Luis Borges, pero ya hasta desde lo breve, el análisis de la inmortalidad que hace es sumamente interesante.

También se puede tomar el concepto de inmortalidad o más bien continuidad eterna de las familias davídicas (Ver The Skowronek Bankers) entre las cuales se concibe que los descendientes de una persona ya fallecida, si llevan el mismo nombre, son como una continuidad de ese primer individuo.

Pero ninguna de estas dos apreciaciones puede refutar de forma científica el hecho de la muerte de los individuos, biológicamente hablando. Un argumento puede ser persuasivo, atractivo o deseable, pero eso no lo convierte de por sí en científicamente correcto, y no estaría bien asumir o pretender que el contexto de pensamiento del cual surge ese argumento, por pretender refutar a la ciencia se convierte en una ciencia en sí misma del mismo modo que por querer refutar el diagnóstico de un médico en base a una mera opinión personal, una creencia religiosa o una ideología uno no se convertiría ipso facto en médico también.

Decir que la inflación no existe o que no se explica de acuerdo a las teorías económicas existentes, o que quienes sostienen a ess teorías "no saben nada" o quedan descalificados porque son "conservadores", "neoliberales", "del establishment", "representantes de la Casa Blanca" o cosas por el estilo, como sucede en la actualidad en algunos países de Latinoamérica es un ejemplo de cómo sin argumentos sólidos y sin preparación alguna, gente que no quiere aceptar la existencia de la inflación por cuestiones ideológicas pretende colocarse a la par de aquellos que sí tienen calificaciones profesionales y científicas como para hablar de la cuestión.

Incluso a veces alguien con un título de economista puede pretender sostener semejantes negaciones de la inflación y la ciencia económica en general, pero aún teniendo un título de contador, economista, etc. eso no invalida los argumentos que pretenden refutar, ni da validez a los que pretende sostener, pues en la ciencia las refutaciones de teorías aceptadas se hacen sobre la base de nuevas hipótesis que deben ser adeuadamente probadas para poder convertirse en teorías. Es decir que no basta ni siquiera con ser profesional o científico para refutar a la ciencia.

La gravedad no va a dejar de ser universal porque le gritemos para que se detenga, aún si tenemos un título universitario o somos reyes de algún país.

Es decir, si tengo una supuesta ciencia a la cual no se le aplica el método científico, entonces no es tal, sino una pseudo-ciencia, como en el caso de la astrología. Las pseudo-ciencias poseen algún que otro tipo de base científica, en algunos aspectos, pero en ellas no resulta posible aplicar el método científico en su totalidad.

Por otra parte, si tengo enfrente de mí a una supuesta ciencia que aplica el método científico tal y como se aplica en otra ciencia existente, entonces no la puedo considerar como una ciencia nueva, sino como un contenido adicional de dicha ciencia ya existente.

O sea, si al lector se le ocurriera intentar generar una nueva ciencia, debería ser capaz de aplicarle el método científico generando una variedad del mismo con identidad propia.




El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©