P. Edronkin

Los malos líderes crónicos y agudos (VI).



Equipo para la Aventura

Supervivencia

Montañismo y Escalada

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Amistades

Motivación

Liderazgo

Salud Natural

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando Empleo?

Energía verde

Pero el hecho es que en su búsqueda de poder buscan lograr dos cosas: en primer lugar, coartar los derechos adquiridos de la población o los integrantes en la medida que dichos derechos le cercenen poder a ellos mismos, y en segundo lugar tratan de eliminar o alterar en su parte esencial a las organizaciones internas de autocontrol con el fin de que no disputen lo que estos líderes perciben como su propio poder. Y ni hablar de aquellos que son corruptos o incompetentes para gobernar.

Por ello, y más allá de los cuestionamientos legales y morales que se puedan plantear frente a los dictadores, existe un vicio de base y definitivo que hace que estos nunca constituyan una solución viable a largo plazo para guiar los destinos de las organizaciones, pues por su propia naturaleza atentan contra los mecanismos que permitirían que se perpetúen en el poder, dado que no tendrán más capacidad de perfeccionamiento que la que se deriva de la perspectiva, visión y conocimientos de ellos mismos.

Como todos los seres humanos somos limitados y no podemos saberlo todo, queda claro que un líder dictatorial, aunque fuera una excelente persona y pudiera desarrollar una buena gestión, no puede tener sitio alguno dentro de una organización y en tal sentido los errores garrafales que los quitan el poder son, en definitiva, una propia y adecuada respuesta de la naturaleza a algo que es antinatural.




El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©