P. Edronkin

Consejos de paintball: algunos efectos especiales para sus batallas (XIV).



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Un aspecto importante en el uso de estas granadas de mano simuladas lo constituye el radio de acción. Es decir, la distancia a la cual proyectarán sus esquirlas de masilla epoxídica. Dentro del radio definido por la distancia máxima a la cual son arrojados estos trozos inofensivos de plástico, se considera que lo que se encuentre allí habrá sido destruido, incluso si no ha sido impactado de lleno por dichas esquirlas.

Esto depende de la interpretación de un árbitro, el cual necesariamente debe intervenir en una contienda en la que se empleen armas sofisticadas o efectos especiales, pero indudablemente, la onda expansiva de una granada real hubiera eliminado los blancos vivos dentro de ese radio de acción, y por otra parte, las esquirlas también hubieran hecho su trabajo. El árbitro es en este sentido fundamental, para evitar que la simulación se transforme en un caos de interpretaciones contradictorias.

Si bien se debe contemplar el efecto del azar en los blancos, eso no significa que un wargame debe degenerar o en una diatriba interminable, o en un auténtico juego de azar en el que se determina por sorteo si un proyectil ha tenido el efecto esperado o no. El hecho de que la 'víctima' no hubiera sentido el impacto de dichas esquirlas no significa demasiado, pues la cuestión se dirime en base a las probabilidades puras, pero gracias al árbitro, sin tener que recurrir al uso de una moneda, dados o algún otro mecanismo aleatorio para determinar un resultado.

Las granadas empleadas de esta manera son armas activas, que se pueden emplear en operaciones ofensivas o defensivas. En la guerra real, las granadas ofensivas por lo general son más pequeñas que las defensivas, a fin de permitir que el soldado transporte una mayor cantidad y las pueda arrojar más lejos.

Las granadas defensivas, por otra parte, son de gran tamaño, se arrojan a distancias relativamente cortas, y poseen un gran poder destructivo gracias a la metralla que llevan o a la cantidad de esquirlas que desprenden.




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