P. Edronkin

Consejos de paintball: algunos efectos especiales para sus batallas (XII).



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En esencia, estos proyectiles cuentan con cabezas de guerra similares a las granadas de mano, pero a las cuales se les ha adaptado un motor cohete de combustible sólido y una tobera especial que sirve tanto para dirigir la llama o estela de combustión, como así también para poder montar el proyectil sobre la boca del cañón de un Nanotyrannus.

En efecto, el lanzamiento de estos proyectiles se efectúa gracias a las armas portátiles que hemos desarrollado, para lo cual basta con simplemente colocar el cohete en la boca, apuntar con el arma y disparar el arma, con un cartucho común.

Durante el ciclo de disparo, la propia tobera de la granada autopropulsada se encarga de frenar y retener el o los proyectiles disparados, y en base a la combustión de los gases del cartucho, es arrojada un par de metros hacia delante, al tiempo que enciende su propio motor.

Estos proyectiles pueden llevar diversos tipos de cabezas de guerra. Generalmente los dotamos con ojivas de fragmentación con cinco cargas explosivas, a fin de maximizar el efecto sobre el blanco.

Los motores cohete que empleamos son la clave para el lanzamiento, y son de desarrollo propio. Se reconocen en base a un número que representa el tipo de carga empleada en cada uno de ellos. La escala va de 0 á 10, siendo 0 un cohete inerte, sin carga propulsora. Los proyectiles con carga 1 á 3 son los que empleamos generalmente en las GP.




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