Don Pablo Edronkin

Supervivencia de combate: las armas no matan.




Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Cosmic Cat - Un juego cósmico y gratuito

Ruleta Americana Gratis

Ruleta Europea Gratis

Jacks or Better Power Poker

Blackjack Gratis

Energía verde

Juegos gratis

Información deportiva y apuestas

Aumente sus ingresos para vivir libremente

"No son las armas las que matan gente. Es la gente. Y no solamente se mata con armas. Ni tampoco las armas o elementos que se usan para matar tienen que ser necesariamente sofisticados.

Y del mismo modo se puede sobrevivir con o sin armas y las cosas que se empleen para sobrevivir como heramientas para caza o defensa, tienen que ser sofisticados. Muy por el contrario, las herramientas de las que probablemente se disponga en una situación de supervivencia serán mucho menos que las óptimas. Es decir, las acciones que se realícen no necesariamente están atadas indefectiblemente al tipo de herramientas usadas paraa cometer tales acciones y por lo tanto, no se puede adscribirle el valor moral determinado por la naturaleza de dichas acciones a las herramientas empleadas para tal fin.

Lo que importa es la gente.

Las armas son herramientas diseñadas para causar daño; es cierto. Sin embargo, las armas no piensan, y no pueden dañar a nadie sin que exista detrás de ellas una volición humana capaz de apretar el gatillo.

Si decimos que las armas matan, entonces estamos diciendo que no las podemos controlar, o dicho de otro modo, que no somos capaces de controlar objetos inanimados. Adscribirle un valor positivo o negativo a las armas en particular, y a las herramientas en general, es dar por sentado que la gente es estúpida. Es también intentar deslindar la responsabilidad que se tiene al acometer acciones que pueden resultar dudosamente legítimas o cuestionables.

En ese caso seríamos verdaderos estúpidos. La precaución y el entrenamiento son fundamentales para sobrevivir."

Más información:

Supervivencia. Pero hay que aclarar que con el entrenamiento no es suficiente para distinguir entre el bien y el mal, o entre acciones legítimas de las que no lo son. Matar en defensa propia es un acto legítimo, pero un ladrón que está asaltando un banco no puede aducir que mató en defensa propia al policía que lo quería detener, porque quien estaba realizando una acción legítima era el policía.

Distinto sería si el policía que supuestamente estaba realizando un acción legítima en realidad no estaba buscando tal cosa, sino que quería captuar al ladrón para torturarlo, y no para cumplir la ley. En tal caso se podría decir que el ladrón habría actuado en defensa propia, aunque eso no lo exculparía de haber cometido un delito al asaltar un banco.

Obviamente que tales elucubraciones son en realidad materia de juristas y no podríamos realizar un análiziz profundo de ellas aquí, tanto porque no somos juristas como porque sería imposible analizar todas las posibilidades respectivas. Y además de ello, pueden darse situaciones en las sociedades, en las cuales hasta los juristas pueden justificar acciones completamente inmorales sobre la base de percepciones religiosas o políticas. Por caso, las persecuciones por motivos étnicos, religiosos y económicos, que son realizadas muchas veces por los estados que representan a naciones enteras, por lo general cuentan con alguna clase de pretendida justificación, supuestamente racional, moral y por supuesto, legal. Los comunistas soviéticos juzgaban y enviaban al gulag o a la muerte a sus víctimas sobre la base de leyes y atribuciones legales existentes, lo mismo que los nazis. La cuestión es cómo se llegó a que naciones enteras pudieran llegar a plasmar semejantes aberraciones en forma de normas sociales y legales.

Uno de los hermanos de mi bisabuela fué ejecutado por la NKVD de Stalin de forma "legal" porque en un control de identidad se detectó que no tenía la piel de las manos áspera, como la de un obrero o un campesino, sino que era suave, signo inequívoco de que era un plutócrata y oligarca (Ver Józef Skowronek). A Józef no lo mató una pistola, sino un verdugo.

Pero lo que sí podemos decir es que las acciones no se pueden desprender del contexto en las que son llevadas a cabo, y que quienes llevan a cabo dichas acciones son las personas, y no los objetos materiales que se emplean para acometerlas.

Por lo tanto, aún si se desarmara completamente a la población civil, no dejaría de existir violencia. Si se prohiben las armas de fuego, se emplearán sables. Si se prohíben los sables, se suarán cuchillos. Si se prohíben los cuchillos, se usarán las uñas y los dientes.

En otras palabras, la creencia de que se puede acabar con la violencia acabando con las armas es para nada realista.

Cursos relacionados.

Bibliografía.

Exploración e investigación.

Artículos y textos de Andinia.com.

Adquiera equipo militar y de supervivencia.



Un Nanotyrannus 7.2.
Un Nanotyrannus 7.2 Si no sabe para qué sirve, le parece que
esto es algo exagerado o que somos gente extraña, haga clic aquí.



El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©