Don Pablo Edronkin

El concepto de liderazgo latinoamericano es incorrecto.




Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Cosmic Cat - Un juego cósmico y gratuito

Ruleta Americana Gratis

Ruleta Europea Gratis

Jacks or Better Power Poker

Blackjack Gratis

Energía verde

Juegos gratis

Información deportiva y apuestas

Aumente sus ingresos para vivir libremente

'El secreto de la vida consiste en convertirnos en suficientemente habilidosos como para hacer cosas que nos den satisfacción...'

- .andinia.com/indice-productos-servicios-products-servicessp.shtml">s en América Latina ha demostrado, hasta el presente, no funcionar.

No sería correcto pensar, por otra parte, que copiando otra ideología relacionada con el “management” estaríamos bien de por sí, pues hay cuestiones culturales de por medio que bien pueden determinar la validez de otros modelos en otras latitudes, pero el fracaso aquí; la simple imitación no nos ha servido.

Es decir, el avance de cualquier organización, desde los grupos naturalistas y de actividades al aire libre y hasta los propios gobiernos, no depende de cosas tan simples como modelos íntegros, forzados en nuestra propia cultura, sino más bien de la adaptación de aspectos particulares y positivos de los mismos de forma discreta, y uniéndolos con algunos aspectos propios que sí son positivos y útiles.

Creer en modelos sociales, económicos o políticos, o en estructuras de managementllave en mano”, para el caso de empresas y organizaciones varias, es equivocado, pues un modelo no es más que una simplificación de la realidad a fin de explicarla, como se puede constatar su definición en cualquier diccionario.

Si intentamos forzar una simplificación de la realidad en el mundo en el que vivimos, lo más probable es que nuestro modelo fracase totalmente, o si de alguna manera tiene éxito, este estará limitado casi con seguridad a los aspectos contemplados en dicho modelo, pero al costo de importantes daños colaterales en otras áreas.

La aplicación de diversos modelos económicos e ideológicos en latinoamérica con resultados tan discutidos, es prueba de ello.

En la Argentina, la aplicación del modelo de convertibilidad de la moneda frenó la inflación, pero a un enorme costo social que no podrá resolverse por décadas.

El General Pinochet sacó a Chile del estancamiento, pero al costo de miles de vidas humanas y muchos problemas sociales que dejaron cicatrices muy difíciles de cerrar.

El Presidente Fujimori le quitó la guerrilla al Perú, pero hay pocos que no lo consideran hoy por hoy un dictador más o menos encubierto en legalismos.

Es decir, el costo de creer en modelos de forma dogmática es un precio demasiado elevado para cualquier organización, y la aplicación práctica de dichos modelos es el resultado de la falta de licación práctica de dichos modelos es el resultado de la falta de ón de los integrantes de dicha organización o sociedad, y de la falta de control interno por parte de los organismos de interno por parte de los organismos de edades que presumen poder resolver sus problemas con la aplicación de tales modelos, poseen organismos de gobierno y control débiles, cuya única función parece ser, después de un tiempo, servir de mecanismos excusatorios para las decisiones desacertadas de sus líderes.

Si una organización, desde un club hasta una nación, desea contar con una estructura institucional seria y que esté al servicio de sus miembros, debe fortalecer sus instituciones internas por medio de la creación de ideas, y esto quiere decir, que toda organización o grupo social que desee tener un futuro a largo plazo debe estimular la producción cualitativa y cuantitativa de conocimiento.

La formación de personas instruidas es más que la obtención de mano de obra calificada. Es una póliza para asegurar la vida y el éxito de cualquier grupo humano.

Más información:

Supervivencia.

Cursos relacionados.

Bibliografía.

Exploración e investigación.

Artículos y textos de Andinia.com.

Compra y venta de equipo.




El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©